18 septiembre, 2011

Paliativo

¿Pareja nosotros? No. Nos conocemos mucho y muy poco como para serlo.

¿Cariño? Sí, el suficiente. Suficiente para seguir entre tus brazos después de jugar a que soy quien vos querés y vos sos quien yo quiero.

Yo sé que me querés, y vos sabés que yo te quiero. A nuestra manera nos queremos.

A nuestra manera nos usamos y nos dejamos usar.

A nuestra manera nos perdemos y nos volvemos a encontrar.

Y te voy conociendo, de a poquitos. De a poquitos distanciados.

Y me vas conociendo ¿Me vas conociendo?

Reconozco tus manos sobre mi cuerpo, y las reconozco como tuyas. Reconozco tus labios sobre los míos y vuelo con tu aliento de libertad. Reconozco las despedidas frente a tu casa, cuando es hora de volver a la mía, en la madrugada.

Reconozco tu cuarto sin ventana, tus zapatos de colores, tu amor por el Caribe.

Reconozco mis manos cuando se entrelazan con las tuyas. Y cuando se sueltan también.

Luego vuelvo a mi mundo.

Y no te extraño.

1 comentario:

Kri§ dijo...

GUAO! Es que... Eso es exactamente lo que sucede muchas veces, lo malo es que casi nunca sabemos reconocer todas esas cosas que vos sí tenés en cuenta. Ahí es donde, creo yo, muchos se pierden porque se olvidan del camino de regreso.

Saludos! Ya me hacía falta leerte!

Abrazo!